Una de pensamiento científico

Una de pensamiento científico

«La inducción, es decir, la inferencia de teorías universales a partir de enunciados singulares, es lógicamente inadmisible. No importa cuántos cisnes blancos hayamos observado, esto no justifica la conclusión de que todos los cisnes son blancos.»
Adaptado de Karl Popper

¿Es la ciencia científica?

Esta pregunta parece de perogrullo, pero encierra una complejidad notable. Para responder con cierta precisión, deberíamos intentar tener una idea clara de qué entendemos por ciencia. Sencillamente, la pregunta que encabeza este apartado no puede ser respondida sin que hayamos convenido en un significado uniforme acerca de la ciencia.

¿Qué hace la ciencia?

Para algunas personas, la ciencia es algo que ocurre en un laboratorio, implica experimentos, ecuaciones y publicaciones de resultados. Esto puede sonar como correcto en muchos casos, pero dista mucho de describir toda actividad científica. Un físico teórico, por ejemplo, hará extenso uso de las ecuaciones y sin duda publicará sus conclusiones, pero puede pasarse toda su carrera sin hacer un solo experimento. Un antropólogo cultural puede realizar muchos experimentos en forma de trabajos de campo, pero las ecuaciones no son obligatorias (aunque tampoco incompatibles) y también publicará resultados.



Alegoría de un científico. Creada con IA con prompt del autor

Una definición de ciencia

Podemos intentar definir la ciencia como una tecnología mental que permite aproximarse a la realidad mediante la formulación de preguntas que se trata de responder con métodos transparentes y reproducibles. Esta definición tiene la ventaja de separar la ciencia de lo que conocemos por método científico y puede aplicarse de forma laxa a toda la historia de la ciencia. Como es lógico, cuanto más atrás en el tiempo nos vayamos, mayor será el desajuste de la definición. Por ejemplo, los alquimistas trataban de responder preguntas con métodos reproducibles, pero eran con frecuencia herméticos y no hacían sus métodos reproducibles para todos. Si son ustedes tan indulgentes de aceptar mi definición no canónica de la ciencia, podemos pasar al método científico.

¿Qué es el método científico?

Desde el punto de vista ontogénico, el método científico es más joven que la ciencia en sí, y ha sido objeto en sí mismo de estudio sistemático desde hace relativamente poco tiempo. Algunos de sus estudiosos más relevantes contemporáneos son Karl Popper y Thomas Kuhn, sobre los que volveremos después. Sin embargo, el interés por el método científico y su concepto es más antiguo que su estudio sistemático. Las raíces de su debate están en las corrientes racionalista, inductivista y empirista, fundamentalmente. Desde tiempos de Newton se discute con distinta intensidad sobre la naturaleza del método que un científico sigue para hacer su trabajo.

Verificación frente a falsabilidad

Vamos a construir una idea del método científico que se asiente sobre una serie de principios:

  1. Se tiene una pregunta de investigación.
  2. Se parte de una respuesta a priori, que vamos a llamar hipótesis.
  3. Se diseña un escenario reproducible que pueda responder a la pregunta, un experimento.
  4. Se lleva a cabo el experimento y se analizan sus resultados.
  5. Se responde la pregunta, verificando o refutando la hipótesis.
  6. Se publican los resultados.

Si seguimos ese camino de baldosas amarillas, podemos hacer una carrera científica decente, siempre y cuando nuestras preguntas tengan algún interés. Ahora bien, puede existir un pequeño error metodológico con el quinto punto. ¿Debe ser el objetivo verificar una hipótesis, refutarla o resulta en cambio indiferente? Exploremos las opciones:
Si el objetivo es verificar una hipótesis, podemos caer en el riesgo de la generalización (técnicamente en la inducción), que puede resultar falsa de principio. La verificación puede conducir del caso particular a la generalidad y es aplicable en algunas circunstancias, especialmente donde el horizonte a generalizar se prevé regular e infinito y los pasos intermedios son discretos. Un ejemplo es el principio de inducción de los números naturales. El problema de la inducción es que nos puede llevar a un error lógico cuando un paso intermedio o final invalida el principio de generalización. El ejemplo más famoso es el del cisne negro, pero hay muchos más. Esto nos lleva a Popper y la falsabilidad.



Lógica de la falsabilidad. Creada con IA con prompt del autor

Popper

Karl Popper sostiene que el método científico debe sustentarse en diversos principios, entre los que destaca el de la falsabilidad. Toda hipótesis a contrastar debe contar con un resultado, valor o hallazgo que demuestre su falsedad, y este principio es jerárquicamente superior al de verificación o inducción porque permite rechazar la hipótesis y plantear ideas nuevas/alternativas. Debería ser la actitud mental de todo científico. Lo normal es tener un apego a las ideas propias, e incluso a las ajenas que se han incorporado a nuestra cosmogonía. El científico tiene que hacer un esfuerzo mental para someter sus queridas hipótesis a la crítica y a la destrucción, propia o ajena, a fin de ir encontrando mejores explicaciones para los fenómenos naturales. No hacerlo, convierte a nuestras ideas hipotéticas en dogmas. Esto ha pasado desde antes de que la ciencia fuera “científica”, pero ha seguido pasando posteriormente. Piensen detenidamente cuán importante y difícil es este gesto mental de plantear qué pruebas demostrarían la falsedad de nuestras propias ideas, aceptarlas e incluso abrazarlas cuando lleguen. Voy a poner algunos ejemplos de hipótesis pasadas y actuales en sus formulaciones originales. No haré distinciones entre las que ya han sido refutadas y las que aún no lo han sido, sea porque siguen siendo válidas, sea porque no hay discusión académica acerca del tema, o sea por otro motivo (juzguen ustedes):

  • Modelo geocéntrico (sistema ptolemaico) del cosmos.
  • Miasmas como origen de las epidemias de enfermedades infecciosas.
  • Ley de la gravitación afectando a partículas subatómicas.
  • Dirección información de la vida: DNA→RNA→Proteína.
  • Materia oscura.
  • (Planeta) Tierra: ecosistema especial, único.


Sistema ptolemaico. Creada con IA con prompt del autor


He omitido algunas polémicas para otra ocasión. Simplemente, reflexionen qué implicaría para el avance de la ciencia y de la sociedad el que cualquiera de estas se refutase, o lo que supuso en su momento la refutación. Esto nos lleva al siguiente punto, y al siguiente teórico de la epistemología científica, Thomas Kuhn.

Kuhn y la estructura de las revoluciones científicas

Sigamos con la idea anterior. ¿Qué supuso la refutación del sistema ptolemaico? Sus implicaciones iban mucho más allá de las astronómicas. La Tierra dejaba de ser el centro del Creación, y nosotros también. Amén del progreso esperable en el campo de la física y la matemática, esta idea iba a suponer un terremoto en todas las dimensiones de la vida, desde la ciencia a la filosofía, pasando por la política y la religión.
Thomas Kuhn plantea que las revoluciones científicas siguen un patrón repetido y predecible, que consta de los siguientes pasos:

  1. Estado pre-equilibrio. No existe una hipótesis dominante acerca de un tema concreto.
  2. Paradigma. Una hipótesis se ha consolidado como dominante (ejemplo: modelo ptolemaico). Se trabaja y se avanza dando esa hipótesis por cierta, como si fuera un axioma
  3. Aparición de anomalías. Aparecen pruebas, resultados, ideas, que contradicen parcial o totalmente el paradigma. Estas primeras voces son ignoradas o directamente suprimidas
  4. Crisis del paradigma. La evidencia se acumula y se pone en duda el paradigma, pero no hay una alternativa sólida totalmente formulada. Surge el disenso.
  5. Revolución científica. Surge un nuevo paradigma que es más completo como conjunto epistémico que el anterior: responde las mismas preguntas que el modelo anterior y las nuevas que han surgido durante las dos fases anteriores.
  6. Resolución. Se reinicia el ciclo (partiendo del punto 2).


Estructura de las Revoluciones científicas. Creada con IA con prompt del autor

Cada giro copernicano de la historia de la ciencia se puede seguir con los raíles que propone Kuhn. En estos momentos, ya podemos empezar a aproximar una respuesta a nuestra primera pregunta. ¿Es la ciencia científica? Antes, pienso que debemos conciliar a Popper con Kuhn.

Popper vs. Kuhn

Mi manera de ver este dilema, si yo estuviera dedicado a la vida académica y pudiera tener el privilegio de ayudar a mentes jóvenes a iniciarse en la investigación, sería plantear que Popper es a la potencialidad del individuo lo que Kuhn es a la realidad de las instituciones (científicas). Pese a que es cierto que a Popper se le ha matizado con posterioridad acerca de la primacía de la falsabilidad, si de algo adolecen ahora los científicos en casi todos los ámbitos es precisamente de esa mentalidad autocrítica y “generosa” con el sacrificio final de las ideas propias y queridas. Entrando ahora alegremente en polémicas, durante el período de la pandemia, asistimos a propuestas, actitudes y mentalidades completamente centradas en la inducción y no en la falsabilidad. Pongo un único ejemplo que creo que basta. En pocos días, pasamos de desaconsejar el uso de mascarillas a hacerlo obligatorio, incluso caminando por la calle en absoluto solipsismo. Este ejemplo ilustra dos atropellos a la lógica más simple: 1) una cosa y la contraria no pueden ser ciertas simultáneamente, si se afirma la negación de A como proposición correcta, ha de decirse claramente que A era incorrecta. 2) Ninguna enfermedad infecciosa se transmite sin un mínimo contacto con alguien infectado, la regresión (y amplificación) de los miasmas, debería habernos hecho protestar a todos los clínicos. Y no lo hicimos.
La pandemia fue un momento de gran confusión e incertidumbre. Todo era nuevo. La confusión y el error debía ser lo esperable y no el dogmatismo que imperó, incluso a partir de afirmaciones completamente contradictorias excretadas por muchas autoridades sanitarias y científicas sin el menor rubor, como se ha ilustrado más arriba.
Los científicos deben estar siempre dispuestos a que alguien demuestre que estaban equivocados, y deben mostrar gratitud por ello. Esto es una tecnología mental que, de adoptarse masivamente, nos haría imparables como sociedad unificada bajo un liderazgo de auténticos sabios. Sin embargo, el comportamiento individual a menudo se refleja y se amplifica por la estructura y conducta de las instituciones, y ahí es donde entra Kuhn. En mis conferencias suelo recordar con cariño una anécdota de mi profesor de Historia de la Medicina, el Dr. Justo Hernández: “si en mi examen de Patología Médica II se me ocurre decir que la úlcera duodenal está ocasionada por una bacteria, no me suspenden, me expulsan de la facultad”. Pues bien, las instituciones médicas denostaron la teoría de John Robin Warren, que afirmaba que una conspicua bacteria, Helicobacter pylori podía estar detrás de esta y otras enfermedades gastroduodenales. Tuvo que ser su pupilo, Barry Marshall quien, en una confirmación parcial de los postulados de Koch, se auto inoculó con el germen, enfermando seriamente. La erradicación exitosa del germen también condujo a la curación de sus alteraciones gastroduodenales, demostrando más allá de toda duda la veracidad de la hipótesis (un caso positivo de verificación, por cierto).

ConceptoKarl Popper (Falsacionismo)Thomas Kuhn (Revoluciones)
Avance de la cienciaPor acumulación de descartesPor saltos bruscos y rupturas totales.
Papel del científicoAutocrítica constante.«Trabajador fiel» al modelo hasta que este explota.
Naturaleza del cambioLógica y racional.Sociológica y psicológica (cambio de visión).
MetáforaUn escultor que quita piedra para ver la figura.Un cambio de gafas: de pronto ves el mundo distinto.

Una hipótesis desde la mitología egipcia

Mi planteamiento es el siguiente. Las instituciones científicas responden a los mismos principios que las instituciones políticas y sociales. Tras un período primaveral de florecimiento y crecimiento, se produce un estancamiento, rigidez y fosilización de la creatividad y pensamiento diverso. Esto genera dogmatismo, rigidez y estrechez de miras. La institución muerta, momificada desciende al inframundo y allí permanece, a veces gobernando el destino de sus herederos, hasta que surge el cambio. Dicho cambio viene casi siempre desde una frontera herética, mestiza y en ocasiones frontalmente contraria a alguno de los dogmas centrales. Este enfrentamiento lleva a las ideas jóvenes al mismo inframundo, desde donde puede surgir reconciliado con la tradición e instaurando una nueva primavera. En otras ocasiones el proceso no cristaliza totalmente y la oscuridad institucional y metodológica persiste, llevando a la sequía de la productividad científica y del avance social.
Este es precisamente el mito del dios Horus, hijo de Osiris y de Isis. Horus rescata a su padre del inframundo, donde ha sido llevado momificado y desmembrado por su hermano Set. La unión triunfal del joven y pujante Horus con el momificado Osiris representa la unión dinámica y productiva entre la tradición y la modernidad. Dicha unión devuelve la fertilidad al Valle del Nilo y restaura la esperanza. Nótese que, para la victoria de Horus, es necesaria nada menos que la pérdida de un ojo. ¿Será que el idealista ha de renunciar parcialmente a su visión para poder triunfar?



El mito de Osiris-Horus. Creada con IA con prompt del autor

Publicaciones Similares

Deja un comentario