Principio rector
WordPress me ha vuelto a liar
En estos momentos debería estar leyendo un interesante crash course de metabolismo y nutrición que está realmente bien (si eres un nerd de la bioquímica aplicada como yo). Pero WordPress me la ha vuelto a liar con una sugerencia de escritura del día. Esto es muy mala idea si llegas a casa tras algo más de 13 horas de trabajo y quieres no ver una maldita pantalla durante un rato…
Enlaces útiles:
A continuación les dejo algunos enlaces a libros referenciados en esta entrada. Por motivos que les resultarán evidentes al finalizar su lectura, los dejo hoy arriba, en lugar de al pie de la entrada. Espero que les guste…
Principios que definen mi forma de vida
No tengo muy claro cómo estructurar lo que quiero contar, así que lo haré como cuando explico un concepto médico algo obtuso para mis pacientes. Vamos a descomponer las partes significantes de la pregunta en definiciones operativas y así será más fácil realizar la argumentación. Advierto que es posible que venga algún cuento de la abuela Cebolleta. El que avisa no es traidor.
Definiendo «principio»:
Según el genial Rodrigo Cortés en Verbolario: «Fin de la preparación. // 2. Norma que rige la conducta del virtuoso (pero sólo si le cuesta dinero)».
Una definición más amateur y más cercana al contexto actual sería algo así: «Pilar indivisible del que puede extraerse total o parcialmente una conducta». Definir «principio» de esta manera puede ayudar a ir a la idea de que la esencia de uno está más en lo que hace que en lo que dice. Se dice muchas veces que somos esclavos de nuestras palabras, pero yo creo que esto solamente es así para personas con «principios» basados en las honestidad y la veracidad.
No soy filólogo, pero no es difícil extraer princeps de la palabra «principio», de forma que el acto de gobernar parece consustancial a la palabra.
Creo que con estas líneas podemos continuar, pero retomaremos estos conceptos más adelante.
Definiendo definir…
Esta es complicada. Creo que de nuevo la etimología y la filología nos pueden ayudar, aunque antes también acudiremos al maestro Cortés y su entrada en Verbolario para «Definición»: «Nitidez con que se perciben los detalles que no estaban». Sublime.
Definir contiene finis y da la idea de cierre de algo, delimitación o circunscripción de un concepto. Deja una frontera delimitada entre lo definido y el resto del universo. Una palabra con la que Platón, Kant y Descartes seguramente tenían sueños algo húmedos. Herramienta indispensable para poder hacer leyes, ciencia, juegos y negociaciones. Aguda ausente (la definición), cuando procedemos a actuar sin haber procedido antes a utilizarla para los conceptos sobre los que va a tener lugar cualquier tipo de disputa.
Definiendo «forma de vida»
Irónicamente, no se encuentra en Verbolario entrada alguna para «forma» ni tampoco para «vida», lo cual no hace sino darle más calidad a la obra. Estoy solo en esta, entonces. Podríamos hablar de forma de vida desde un punto de vista praxeológico, palabra acuñada por Ludwig von Mises y que hace referencia al estudio de la acción humana en su monumental tratado económico del mismo nombre (y que aún no he concluido). En este caso, «forma de vida» vendría a ser el conjunto regular y cotidiano de las acciones de una persona dada, sin excluir las actividades extraordinarias realizadas de forma volitiva o forzadas por el entorno. La otra manera de entender el término sería de orden taxonómico y por tanto mucho más fácil de acomenter. En mi caso, Homo sapiens (sapiens).
Principios que definen mi forma de vida:
En una entrada anterior de este Blog dejaba clara que uno de mis principios rectores (en palabras de Marco Aurelio) era la búsqueda de lo auténtico. Esto me ha llevado de una serendipia a otra a través de los hitos más importantes de mi vida. Son múltiples los caminos que esta peculiaridad mía ha descubierto para mis siempre doloridos pies, pero vamos a resumir el único que importa de verdad.
De mi interés por el origen de los significados vino el amor por los idiomas. De mi amor por los idiomas vino mi empeño por aprender alemán. De mi empeño por aprender alemán vino mi entrada en el Colegio Alemán de Santa Cruz de Tenerife. Fue la primera gran decisión que tomé autónomamente en mi vida, tras haber oído argumentos pro y con de mis mayores. Tenía 8 años. De mi curiosidad por saber vino conocer al traumatólogo de mi hermana. Eso lo cambió todo, pero por supuesto no tenía ni idea. De hacerme amigo del hijo de este (ahora) querido colega de profesión vino el que te conociera (aunque la primera impresión que te causé fuera penosa…
Lo demás es historia, nuestra historia, que tuvo un prólogo muy largo, espero que proporcional al grueso de la historia.
¡Feliz cumpleaños, Paloma! Soy un privilegiado por tenerte como adversaria beneficiosa…
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